Miles de sanjuaninos llegaron este miércoles a las paradas y se encontraron con un problema inesperado: los colectivos prácticamente no estaban circulando. Los choferes iniciaron una retención de servicios en medio de una disputa por el pago de salarios. UTA sostiene que las empresas no abonaron completamente la nueva escala acordada para los trabajadores del transporte del interior del país. El gremio había advertido el día anterior que podía iniciar medidas si no recibían los montos pactados.
Marcelo Molina, secretario de Tránsito y Transporte, aseguró que la medida no había sido comunicada oficialmente al Gobierno y confirmó que durante la mañana la inmensa mayoría de los micros permaneció en los galpones. La respuesta oficial apunta ahora a las empresas. Molina explicó que Transporte puede aplicar sanciones económicas porque son las concesionarias las responsables de garantizar la prestación, independientemente del conflicto que mantengan con sus trabajadores. Los incumplimientos también podrían quedar registrados como antecedentes para futuras evaluaciones.
El funcionario insistió en que la discusión salarial no debería terminar afectando al pasajero, que fue quien quedó en medio del conflicto. Durante la mañana también surgieron versiones sobre presiones a choferes que querían trabajar. Molina aclaró que no tenía información confirmada sobre esos hechos y evitó validarlos. Ahora el objetivo inmediato es recuperar las frecuencias mientras continúa la negociación entre empresas y trabajadores.

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