Las familias presentaron un amparo colectivo y quieren que se recuperen las jornadas perdidas. También piden garantías para evitar que nuevos paros sigan afectando el calendario escolar.
Después de semanas de reclamos, un grupo de padres de alumnos de los colegios preuniversitarios de la UNSJ decidió llevar el conflicto por los días sin clases a la Justicia Federal. El abogado Mariano Domínguez confirmó la presentación de un amparo colectivo y sostuvo que, según el relevamiento de las familias, ya son 38 las jornadas afectadas durante 2026. A principios de septiembre el cálculo se ubicaba entre 35 y 36 días.
El pedido tiene un punto central: que los alumnos recuperen lo perdido y que exista un mecanismo para garantizar clases si vuelven a producirse medidas de fuerza. “El centro de lo solicitado es que se tomen medidas para evitar que se siga vulnerando y recuperar los días de clase”, explicó Domínguez. Las familias aclararon que no buscan prohibir los reclamos salariales docentes. El planteo apunta a encontrar un equilibrio entre el derecho a huelga y el derecho de los estudiantes a continuar su escolaridad.
La legislación nacional establece un mínimo de 180 días efectivos de clase y contempla la recuperación de jornadas no cumplidas. Además, la reforma laboral vigente desde marzo incluye a la educación inicial, primaria, secundaria y especial entre los servicios esenciales y establece una cobertura mínima del 75% ante conflictos colectivos. Junto con el amparo se presentó una cautelar. Ahora la palabra la tendrá un juez federal, que deberá decidir si corresponde aplicar medidas inmediatas para garantizar la continuidad de las clases.