Vecinos denuncian problemas permanentes con la energía eléctrica, dificultades para conseguir garrafas y complicaciones en el acceso al agua e internet.
En pleno invierno, los habitantes de Jáchal vuelven a levantar la voz por una problemática que aseguran se repite desde hace años: los cortes de luz permanentes.
El periodista Gustavo Germán describió una realidad que golpea tanto a quienes viven en el centro como a las familias de zonas rurales.“Hay personas que amanecen sin luz y sin poder calentar agua para preparar el desayuno de sus hijos antes de ir a la escuela”, relató.
Pero los problemas no terminan ahí. Las constantes subidas y bajadas de tensión generan daños en electrodomésticos y equipos de trabajo.
A esto se suma la falta de gas natural. En Jáchal, miles de familias dependen de garrafas para calefaccionarse y cocinar, aunque muchas veces enfrentan dificultades para acceder a la garrafa social.
La conectividad también se ve afectada. Cuando falla el servicio eléctrico, internet deja de funcionar y se complican tareas cotidianas como estudiar, trabajar o realizar trámites. “Hoy todo es digital y cada corte genera un enorme perjuicio”, explicó Germán.
Los vecinos también advierten que las interrupciones energéticas pueden afectar el funcionamiento de sistemas vinculados al abastecimiento de agua potable.
Mientras continúan los reclamos, crece el malestar en una comunidad que pide soluciones de fondo para garantizar servicios esenciales y mejorar la calidad de vida en el departamento.